domingo, 9 de noviembre de 2008

Aparato digestivo


Patología del Esófago

Esofagitis y Hernia de hiato.
            El Yoga es muy beneficioso porque el cultivo de la relajación hace que disminuyan los espasmos esofágicos, las contracciones del esófago producidas por la irritación de los jugos gástricos, y que son muy dolorosas. Por otro lado la estimulación del sistema nervioso Parasimpático produce un aumento de la secreción gástrica de ácido clorhídrico, lo que podría perjudicar a la hernia de hiato, recomendándose en éstos casos tomar un vaso de leche fría después de cada sesión de Yoga, para de este modo alcalinizar el estómago.
            Las posturas de inversión, tensión o de presión a nivel abdominal, están contraindicadas en principio, en presencia de una hernia de hiato importante, así como la práctica de Uddiyana-Bandha por la misma razón (contracción del abdomen de forma intensa y mantenida).

Gastritis-Úlcera de Estómago-Úlcera de Duodeno

            La práctica del Yoga es altamente recomendable, ya que se combate la ansiedad y la tensión nerviosa, produciendo sedación, relajación y tranquilidad a nivel emocional, elementos claves en la génesis de éstas afecciones.
            Al igual que en la hernia de hiato, la estimulación del sistema nervioso Parasimpático produce un aumento de la secreción gástrica de ácido clorhídrico,  recomendándose en éstos casos tomar un vaso de leche fría después de cada sesión de Yoga, para de este modo alcalinizar el estómago.

Ptosis gástrica

            Se conoce como “estómago caído”.
            La práctica del conjunto de asanas del Yoga físico favorece la recuperación del tono en la musculatura del estómago, haciendo desaparecer la sintomatología de ésta afección.
Estreñimiento
            Potenciar la realización de las asanas que aumenten la presión sobre la pared abdominal (para estimular el peristaltismo intestinal):
Dhanurasana, Makarasana, Salabasana, Ardha-Matyendrasana, Vakrasana, etc…realizando durante las posturas respiraciones abdominales lentas y profundas para favorecer el masaje sobre el contenido abdominal.
            La vagotonía que induce la práctica del Yoga favorece también la eliminación del estreñimiento.

Colón irritable

Es una patología que afecta al intestino grueso presentando síntomas de alternancia de estreñimiento y diarrea de forma brusca, acompañados de intenso dolor abdominal secundario a los espasmos intestinales. El síntoma clave del colon irritable es que la primera toma de alimento por las mañanas origina la necesidad imperiosa de defecar.
Es otra patología de origen claramente psicosomático, por somatización de la tensión nerviosa en el intestino grueso. Su motivación emocional se encuentra en relación con un mal manejo de la propia agresividad, que al no poder expresarse adecuada y correctamente por represiones inconscientes; tiene que manifestarse a través de diarreas (la persona se "caga" en todo), acompañadas de dolor que el individuo soporta y padece para compensar la culpa que su propia agresividad le genera.
El tratamiento yóguico se centra en potenciar la relajación y la tranquilización global, a través de asanas y pranayama, de toda la estructura psicofísica de la persona. De igual manera la toma de conciencia en profundidad de las distintas sensaciones corporales, que se brinda a la persona al encontrarse inmovilizada en el asana, posibilita la asunción por parte de esta de componentes agresivos rechazados previamente y que siempre presentan un correlato a nivel de sensaciones físicas. Asumir la propia agresividad favorece el no tener que eliminarla de forma extemporánea a través del recto
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Megacolon

Dilatación del colon de forma mantenida.
Difícil tratamiento a través del Yoga.
Sí se pueden tratar los síntomas de estreñimiento e hinchazón que acompañan esta afección, a través de las asanas de presión intra-abdominal, Dhanurasana, Makarasana, Salabasana, Ardha-Matyendrasana, Vakrasana, etc…
La ingestión de fibra no siempre es beneficiosa para personas con esta patología, por incrementar la retención de heces en el colon y favorecer la hinchazón del vientre.

Hernias Inguinales y Crurales

Contraindicada la práctica del Yoga.
Si la hernia estuviera resuelta quirúrgicamente hay que tener mucho cuidado con la práctica de las asanas por el riesgo de reapertura con los esfuerzos.

Patología hepática

            Recordar simplemente que las posturas de flexión lateral del la columna al lado derecho, son beneficiosas para el hígado por someterlo a un profundo masaje.

Patología biliar

Disquinesias.- Mal funcionamiento de la vesícula biliar, con dificultad en la secreción de bilis al intestino. Se beneficia de todas las posturas que aumenten la presión sobre ella (las asanas de flexión lateral hacia el lado derecho) y todas las asanas que incrementen la presión a nivel intra-abdominal como Paschimottanasana o Vakrasana.
Litiasis.- (Piedras en la vesícula). Tiene el inconveniente que al presionar pueden soltarse los cálculos y dar lugar a que aparezca un cólico biliar, sobre todo si la persona los ha tenido en alguna ocasión, entonces debe tener mucho cuidado y evitar demasiada presión. Si la persona no ha presentado nunca cólicos biliares en princio puede practicar todas las posturas de Yoga.

Patología Pancreática

            Todas las posturas que incrementen la presión sobre el contenido abdominal va a mejorar el riego sanguíneo sobre el páncreas, sometiéndolo al mismo tiempo a un profundo masaje, mejorando en consecuencia su función tanto endocrina como exocrina.

Patología Esplénica (Bazo)

Cuando hay inflamaciones agudas del bazo, está completamente contraindicada la práctica del Yoga. Con inflamaciones secundarias (esplenomegalias secundarias), se  puede practicar Yoga, recomendándose especialmente las posturas de flexión lateral de la columna hacia el lado izquierdo.



YOGATERAPIA. Curso de Formación 1997, (Dr. Miguel Fraile

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